Bath (Inglaterra)

lunes, 20 de octubre de 2014

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Para Ruth Tierney, mi adorable y simpática profesora de inglés,
que me ayudó a descubrir esta ciudad. 


Ciudad balneario de Bath

Tanto su  entorno natural, magnífico ejemplo de la campiña inglesa, como  su elegante arquitectura georgiana hacen que Bath sea uno de los más bellos lugares de Inglaterra. Algo que caracteriza a esta ciudad es el agradable ambiente que se respira en cada uno de sus rincones . Bath no hay que verla, hay que sentirla y vivirla. Para mi fue todo un descubrimiento, no imaginaba que  me fuera a gustar tanto. Las dos semanas que estuve allí me supieron a poco.

¿Por qué Bath?


Todo empezó cuando decidí hacer un curso de inglés en el extranjero. Como el año anterior había hecho uno en Irlanda, este año me decidí por una ciudad inglesa. Y Bath fue la elección. Una ciudad en la que  se puede estudiar inglés y también hacer  turismo.  Así que después de informarme sobre distintas  escuelas, elegí la pequeña academia de "Best in Bathhttp://www.bestinbath.co.uk/ El director de la escuela, Mark Appleton, se encargó de buscarme el alojamiento para mi estancia, por lo que apenas tuve que preocuparme de nada. El precio del curso fue algo elevado, pero mereció la pena. Cuatro alumnos por clase es todo un lujo. Atención individualizada 100%.


Aquí os dejo la pequeña guía que fui elaborando durante las dos semanas que estuve en Bath.

Datos prácticos:

las calles estás llenas de prácticos mapas

Esta ciudad balneario está ubicada en el condado de Somerset, a 21 km de Bristol y a 156 km de Londres.  Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987. Anualmente atrae a más de 4,5 millones de turistas lo que la hace una de las ciudades más visitadas de Inglaterra.


Para llegar a Bath la mejor opción es volar hasta el aeropuerto de Bristol. Desde allí se coge un autobús que nos deja en la estación de tren (Temple Meads station) o en la de autobuses de Bristol. Podemos optar por tomar el tren o el autobús para llegar a Bath. La ruta más rápida es la del tren ya que sólo tarda unos 10 minutos. En autobús son unos 20 minutos. Tanto la Bath City Centre bus station como la Bath Spa railway station están al sureste del centro de la ciudad (una junto a la otra).

Orientarse en Bath es muy sencillo, ya que hay mapas por toda la ciudad que te indican dónde estás y cuántos minutos te faltan para llegar a tu destino. El rio Avon también puede es un buen referente para ubicarnos. Bath tiene una buena red de transporte público pero yo aconsejo  conocerla a pie. Todo está relativamente cerca por lo que se puede ir andando a todas partes.


Lugares imprescindibles de Bath:



- TERMAS ROMANAS.


Están situadas en la plaza de la abadía junto a la Pump Room. Es uno de los edificios más emblemáticos e históricos de la ciudad. Esta fuente de aguas  termales es única en el Reino Unido. El manantial natural produce una cantidad de 1.170.000 litros de agua diariamente a una temperatura de 46º.


Los celtas fueron los primeros que construyeron un templo de aguas termales al que dedicaron a la diosa Sulis.

Más tarde, los romanos fundaron la ciudad de ,como un complejo termal, con el nombre de Aquae Sulis, allá por el 43 dC.
 Los romanos utilizaron estas termas durante 300 años, hasta su retirada de Britania. Gente de todo el imperio acudía a este balneario para tratarse con estas aguas termales. Después cayeron en desuso y fueron enterrados hasta que siglos más tarde fueron redescubierto y se construyó el actual edificio que alberga las termas.


Durante la visita podemos ver la gran terraza del baño que aún conserva la estructura y varias figuras de emperadores y militares de la época romana. Desde aquí se obtiene una magnífica vista de las termas y de la abadía. También podemos contemplar numerosos objetos de la época romana en un museo bastante completo e interesante.  La zona baja está dividida en tres partes: el caldarium (baño caliente), el tepidarium (baño templado) y el fridarium (baño frío). En el centro está el gran baño, donde unos personajes "de la época" nos explican cómo fabrican perfumes, cosméticos y distintas obras de artesanía.

Antes de salir se puede beber agua termal en una fuente que han habilitado. No está muy buena, pero vale la pena beberla... a ver si cura algo...


La entrada cuesta 14 libras (incluye audio guía de los modernos). El horario de verano es de 09:00 hasta las 21h (última admisión) y el resto del año de 9:00 a 16:30/17:00.

Yo aconsejo, si se puede, no ir en fin de semana ya que  llegan a formarse largas colas. Lo mejor es ir por la tarde para poder disfrutar de este lugar sin muchas aglomeraciones.

En la tienda de recuerdos podremos comprar desde cremas y geles con propiedades minerales hasta divertidos bálsamos labiales con formas de soldados romanos.

Frente a los baños Romanos, en la misma plaza, se encuentra "The Roman Baths kitchen". Yo comí allí el primer día que llegué, aprovechando que hacía un tiempo fantástico. A pesar de estar en la terraza con las vistas más bonitas de la ciudad, el precio por una ensalada César, una coca-cola y un postre de chocolate no llego a 20 libras.  A mi me mereció la pena.

PUMP ROOMS


Este elegante edificio fue construído en 1791 por el arquitecto Thomas Baldwin, como punto de recepción y encuentro de la sociedad georgiana. Actualmente es uno de los restaurante y salón de té más exclusivos de la ciudad. Se puede acceder desde los baños romanos puesto que están uno junto al otro. En el interior se respira un ambiente de lujo refinado. Destaca la "King’s Spring fountain" (la fuente del rey) de la que su agua fue utilizada desde el siglo XVII para mejorar y curar ciertas dolencias. El agua de este manantial ha sido utilizada desde hace 2000 años con fines curativos y médicos. Su cualidad principal es que tiene 43 tipos de minerales difentes.
Los Pump Rooms aparecen en en las novelas de Jane Austen "Persuasión" y "la Abadía de Northanger".


ABADÍA DE BATH



En el año 757 se construyó un monasterio benedictino que fue destruido por los normandos. Más tarde, sobre el 1090 se erigió en este lugar una gran catedral normanda que quedó en ruinas a finales del siglo XV. Y finalmente, entre los años 1830 y 1874 se llevó a cabo una importante reconstrucción por parte de los arquitectos Georges Modales y Georges G. Scott, los cuales añadieron elementos arquitectónicos importantes en el exterior y en el interior de la abadía, siendo este último el que le dio el aspecto característico de la arquitectura gótica victoriana.

Algo que llama la atención al contemplar su fachada es la representación de la escalera de Jacob  (en la que los ángeles ascendían y descendían del cielo tal y como el patriarca Jacob vio en su sueño, que se menciona en el libro del Génesis)


Uno de los hechos más importantes de los que fue testigo esta abadía fue de la coronación del rey Edgar en el año 973.

El acceso a la abadía es gratuito, si bien, nos aconsejan hacer una donación. El ascenso a la torre se hace mediante una visita guiada cuyo precio es de 6 euros y la duración es de una hora aproximadamente. La entrada se compra en la tienda de la abadía que se encuentra a la derecha de la entrada principal. A pesar de que el tour es inglés, merece la pena hacerlo ya que las vistas desde lo alto de la torre son espectaculares.
Durante el recorrido, nuestro guía, un aprendiz campanero, nos explicó todo lo relevante a la arquitectura, las campanas y el reloj de la abadía.  Tuve la suerte de hacer la visita con tan sólo dos personas más, por lo que puede aprovecharla mucho mejor, sin agobios. Me llamó la atención un pequeño agujero en la bóveda, justo encima del altar, por el que se puede ver el interior de la nave desde arriba. Dicho agujero lo utilizaba el campanero para  ver a través de él durante las celebraciones y así saber cuándo debía proceder a repicar las campanas en los momentos más relevantes.

Una pequeña advertencia; el ascenso a la torre conlleva la subida de 212 escalones dispuestos en dos estrechas escaleras de caracol. No es mucho pero se puede hacer algo pesado. Eso sí, al bajar te dan un marcapáginas con la foto de la escalera de Jacob de la fachada en la que te dan la enhorabuena por haber superado la subida y la bajada de los 212 escalones de la torre de la abadía.
Otro pequeño consejo es que os informéis bien del horario de la abadía ya que este edificio es utilizado tanto para servicios religiosos como para celebraciones civiles y religiosas. Durante mi estancia en Bath puede ver como la abadía se cerraba por la tarde, durante varios días,  porque en su interior se iban a celebrar diversas ceremonias de graduación de las dos universidades de Bath. Para mi, el poder ver el ambiente previo a estos actos en las calles fue todo un acontecimiento.


Detrás de la catedral hay una gran plaza cuadrada rodeada de bancos donde se encuentra la oficina de Información y turismo. Allí podremos ver y coger folletos de todo tipo. Desde restaurantes y bares hasta excursiones organizadas por los alrededores de Bath. Yo contraté una excursión a Stonehenge, Avebury, Lackock y Castle Combe con  http://www.madmaxtours.co.uk/  El precio fue algo elevado, 35 libras, pero hay que pensar que sin coche es complicado llegar a estos pueblos. Así que bien. No me arrepiento de haberlo hecho.

Esta plaza es ideal para sentarse a hacer un descanso durante nuestra visita. Motivos; está llena de bancos, siempre hay músicos tocando en el centro, hay una heladería al lado y las vistas son magníficas. Bueno, también hay wifi gratis, pero mejor disfrutad del momento y dejad el móvil en el bolso.





PUENTE PULTERNEY y la ladera del río Avon


Justo detrás de la abadía hay una plaza y la calle Grand Parade que tiene el honor de tener una de las vistas más bonitas y fotogénicas de Bath. El puente Pulterney.



Por sus tres arcos discurre el río Avon que cruza toda la ciudad. Fue construído  por Robert Adam en 1773. Su peculiaridad es uno de los cuatro puentes del mundo que tiene tiendas de dos pisos sobre él.
Al parecer el arquitecto se inspiró en los puentes Vecchio y Rialto de Italia, pero para el diseño se basó más en el estilo de Palladio.

La gente de Bath dice que el puente fue diseñado teniendo en mente a una anciana, ya que ha lavado su cara pero ha olvidado limpiar su trasero. Esto es porque la cara sur es muy bonita, pero la norte... es bastante feota.

Mi recomendación: tomarse un té con algún dulce típico, en una de las cafeterías que hay en el puente. Es ideal. También merecen la visita la tienda de mapas y antigüedades que hay en la parte sur. (En la próxima entrada hablaré de las magníficas tiendas de Bath).

Para ir al paseo que hay junto al río hay que bajar por unas estrechas y escondidas que hay al final del puente. Esta zona del río es una de mis favoritas. Aquí podemos hacer una excursión en barco por el río. Si mal no recuerdo había tres compañías. Dos hacían el sentido norte y una el sentido sur. Como yo vivía en el suroeste de la ciudad y ya me conocía muy bien esa parte del río decidí hacer la otra ruta  que llegaba hasta Bahanton Hill. Me encantó. Es perfecto para hacerlo al atardecer y si el tiempo lo permite, un día que haga sol. El recorrido duró aproximadamente una hora me costó 6 libras (precio estudiante). La normal valía 8 euros.



Desde aquí sale un camino que recorre varios km bordeando el río. Es un agradable paseo en el que podemos ver otras vistas de la ciudad. Si no tenemos mucho tiempo lo mejor es andar hasta el North Parade Brigde y contemplar desde aquí el puente de Pulterney.
           

Algo que tampoco debemos perdernos es la bella arquitectura de esta ciudad. Un bonito recorrido puede comenzar en la tranquila Queen Square, frecuentada por jugadores de petanca y en cuyo centro hay un gran obelisco, en honor al príncipe galés Fréderick. Desde aquí podemos subir por la flamante Gay Street hasta th Circus. Por cierto, esta calle tuvo el honor de tener a dos habitantes muy ilustres, Jane Austen en el 26 y el arquitecto John Wood en el  41.

THE CIRCUS

The circus es un magnífico ejemplo de la arquitectura georgiana. Se denomina georgiana por los cuatro reyes británicos que reinaron en Inglaterra durante el 1714 al 1830, que fue cuando se llevó a cabo este estilo arquitectónico. Los edificios tienen una base neoclásica con unas claras influencias del estilo de Andrea Palladio.

El Circus es una circunferencia perfecta de casas adosadas dividida en tres partes. En el centro hay una zona ajardinada con árboles a modo de plaza. El proyecto fue la gran obra maestra del arquitecto John Wood (padre), el cual nunca pudo ver completada su obra ya que falleció a los tres meses de colocar la primera piedra. Su hijo logró ejecutar brillante y eficazmente el proyecto de su padre. Si nos fijamos en el friso de las casas veremos símbolos propios de la masonería. 

ROYAL CRESCENT



El Royal Crescent es  un espectacular conjunto de viviendas dispuestas en forma de semicírculo. En  el siglo XVIII  el auge de Bath como ciudad balneario  provocó la necesidad de un desarrollo urbanístico considerable, lo que llevó a edificar estas "terraced townhouses".

El Royal Crescent fue construido por  los dos arquitectos John Wood (padre e hijo) y constituye uno de los ejemplos más notables de la arquitectura georgiana.

Actualmente esta zona residencial es una de las más caras y exclusivas de la ciudad. El precio de una de estas viviendas ronda el millón de euros.
En el número 1 hay un museo en el que conserva una vivienda tal cual se encontraba en el siglo XVIII. (Más adelante os hablaré de él).
En el nº 16 hay un hotel de cinco estrellas que, según parece está muy bien, pero fuera del alcance de la economía de muchos turistas como yo.
Cuando contempléis el royal Crescent fijaos bien en las puertas de las 33 casas . Parecen todas iguales, pero hay dos que tienen colores distintos. Otra curiosidad es que en la casa del centro hay un árbol pegado a la fachada.
Delante de esta edificación hay un gran jardín privado que linda con el comienzo del Royal Victoria Park, el párque más grande de la ciudad.





Próximamente, Bath segunda parte:

- Otros lugares de interés: Thermae Bath Spa, Museo Royal Crescent, Holburne Museum,  Jane Austen Centre y Assembly Rooms.
- Los parques de la ciudad.
- Tiendas y bares.
- Músicos de Bath
 
















2 comentarios:

Alberto Piernas dijo...

Muy chulo, me encantaría poder perderme un poco por la campiña francesa

Te dejo mi blog de viajes: http://elescritorioviajero.blogspot.com.es/

Un saludo grande ;)

Anónimo dijo...

Yo estuce un mes hace bastante tiempo y me la ciudad me enamoró.

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